Seguridad y protección durante los eventos

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Seguridad y protección durante los eventos

Cualquier evento que reúna a un número notable de personas necesita a un equipo de profesionales formados en las ciencias de la seguridad para garantizar el bienestar de todos los presentes.

Sin embargo, la seguridad implica mucho más que la distribución del personal de vigilancia y protección en el lugar. Se trata de un proceso más complejo y requiere de una perfecta coordinación y comunicación. Por ello, resulta imprescindible verificar y analizar todos los aspectos relacionados en la organización del acontecimiento para poder intervenir rápida y efectivamente en caso inevitable.

Organizarla para proteger la entereza física de todos los asistentes se vuelve un punto clave que todo evento requiere, y coordinar y garantizar la protección de organizadores, invitados, participantes etc así como de las propias instalaciones que escojamos es importante para que todo se desarrolle con normalidad y calma.

Aunque la protección y seguridad de los eventos puede no ser lo más importante al pensar en organizarlos, lo cierto es que debería serlo pues no solo es determinante para el bienestar de las personas que se encuentran allí presentes, sino también para alcanzar un buen resultado final en nuestro acontecimiento.

Etapa pre-evento: la planificación

Si quieres un evento seguro, el plan de seguridad en la fase pre-evento necesita de una gran atención para evitar o, en el peor de los casos, minimizar las consecuencias de cualquier riesgo antes, durante y después de la realización del acto.

Cuando hablamos de la seguridad, hemos de tener en cuenta que son varias las circunstancias que entran en juego:

–  Circunstancias geográficas: tormentas, sismos etc

– Circunstancias terroristas: atentados, bombas etc

– Circunstancias delictivas: asaltos, vandalismo, etc

– Circunstancias físicas: incendios, inundaciones etc

– Circunstancias sanitarias: epidemias, intoxicación, etc

Por ello, en esta etapa es clave destinar parte del presupuesto a prevenir posibles accidentes, e identificar y analizar también posibles peligros para poder tomar las precauciones necesarias y disminuir el nivel de riesgo al máximo: el análisis de la valoración de las amenazas debe ser objetivo, y estudiar la totalidad de las circunstancias que rodean el acontecimiento un punto esencial.

Es en esta fase donde se debe confeccionar el diseño, la elaboración y el desarrollo del plan de protección y emergencia, siendo una tarea que deben realizar los organizadores junto con expertos en la materia. Así, se contribuirá a que los errores se minimicen y se sepa reaccionar correctamente en caso de necesidad.

El plan de seguridad que se realice en este ciclo ayudará a determinar cuánto personal interno y externo es necesario, y qué material técnico es imprescindible para garantizar la seguridad del público y de las mismas instalaciones.

 

Fases para un plan de seguridad 

  1. Identificar y valorar amenazas

Se debe analizar objetivamente todas las condiciones que rodean nuestro evento, desde la ubicación, las instalaciones o las condiciones climáticas del lugar para valorar las posibles soluciones en caso de que algo falle.

  1. Plan de acción

Tras identificar y valorar los posibles contratiempos que puedan surgir, el plan de acción adaptado se convierte en el siguiente paso.  Las respuestas a las preguntas qué hacer, cuando, bajo qué circunstancias y quienes deben actuar en función de lo que ocurra deben estar claras y previstas al detalle. Bastan solo unos minutos para que un accidente desafortunado se transforme en una situación irremediable.

  1. Informar

Toda la plantilla involucrada en el desarrollo del evento debe estar al tanto y bien informado. Asegúrate que el personal posee un índice de comunicación y de actuación común en caso de emergencia o contratiempo. Los propios organizadores junto con la seguridad contratada deben trabajar en conjunto y saber con precisión cuál es el papel que cada uno debe desarrollar en todas las situaciones que pueden darse.

 

Otros aspectos a tener en cuenta

Aunque de manera general ya hemos mencionado los aspectos imprescindibles para afianzar la seguridad durante un evento, hay otros pequeños factores que también se deben tener en cuenta:

  • Las características del target al que nos dirigimos, pues las reacciones frente a sucesos inesperados pueden variar en función del tipo de asistentes.
  • La comida es un aspecto fundamental. Cuidar que los alimentos sean frescos y estén correctamente conservados es importante. Las intoxicaciones a causa de los alimentos que se ofrecen también forman parte de la seguridad.
  • Informar a los asistentes acerca del lugar de la salida, los puestos de salud, los extintores o las rutas de evacuación en caso de emergencia
  • Preparar y señalizar una salida y pasillo de emergencia, para que no se produzcan atascos o avalanchas en casos de tensión.
  • Tener en cuenta la posibilidad de contratar un equipo médico, para posibles altercados o situaciones inesperadas.
  • Ante los sucesos inesperados, también es favorable comprender la psicología humana y las posibles reacciones.

La perfecta comunicación de todo el equipo que intervenga es decisiva, y debe establecerse en una única dirección. Los eventos bien organizados pueden generar muchos ingresos para una compañía. Sin embargo, siempre existe el riesgo de que algo salga seriamente mal, y producir el efecto inverso.

Estar preparados para responder en cualquier momento ante sucesos inesperados hará que todos los presentes salgan satisfechos, y que sea posible el triunfo de objetivos desde el punto de vista empresarial.

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